La palabra felicidad proviene del latín de la palabra " felicitas" que deriva de la palabra "felix" y significa "fértil" o "fecundo".
Hormona de la felicidad
Dentro del cerebro humano existe una serie de neurotransmisores vinculados con la sensación de bienestar y de plenitud. Algunos los llaman las “hormonas de la felicidad”, pero su nombre original es endorfinas.
Las cuales son segregadas por la glándula pituitaria y el hipotálamo, tienen un efecto analgésico y de bienestar en el organismo, cuyo efecto es no demasiado duradero. Las endorfinas se producen ante estímulos determinados y bien específicos: el orgasmo, el enamoramiento, el consumo de chocolate o de picante, la excitación sexual o incluso el dolor (como un atenuante natural).
¿Qué es la felicidad?
Desde un punto de vista biológico, la felicidad es el resultado de una actividad neural fluida, donde los factores internos y externos estimulan el sistema límbico.
La felicidad es reconocida como un momento de alegría y plenitud. Es un concepto subjetivo y relativo. Es un estado emocional que se genera en una persona generalmente cuando ésta alcanza una meta anhelada.
En líneas generales, se entiende la felicidad como un estado de ánimo positivo, manifestado de maneras distintas, de acuerdo a la personalidad y al carácter de las mismas. Una misma acción puede ser entendida de formas diferentes por personas con distinta personalidad. Lo que a una persona puede parecerle una situación feliz, para otra puede ser todo lo contrario.
La paradigma positivista, considera que la felicidad es el fruto de la suma de lo que son las actividades positivas y las emociones positivas. Como serían la satisfacción, el placer corporal, el orgullo, la alegría o el optimismo.
El ser humano suele sentir felicidad cuando alcanza sus objetivos y cuando logra solucionar los distintos retos que se enfrenta en su vida cotidiana. En los casos en que esto no se logra, se produce la frustración que lleva a la pérdida de la felicidad.
Las personas que se sienten autorrealizadas y plenas son más serenas y estables, ya que logran un equilibrio entre las cargas emocionales y las cargas racionales; en cambio, las religiones y la gente con preferencia por lo espiritual asocia la felicidad a un estado del alma donde el ser se siente en paz. Sin embargo, no existe un índice de felicidad o una categoría que haya que alcanzar para que alguien se considere como una persona feliz.
Es una de las emociones más importantes que existe en cada individuo, es una chispa que nos contagia y hace que todos los que te rodean se sientan bien, nos ayuda a ver todo de manera positiva, a mostrar lo mejor de nuestro interior, no solo para nosotros mismos, sino para todos aquellos que están en nuestro entorno, como nuestra familia, amigos y compañeros. La felicidad es lo que hace que una persona se sienta motivada a realizar acciones que lo ayuden a elevar su autoestima. Siempre podemos ser felices si así lo deseamos, buscando en el más mínimo detalle una razón para sentirnos bien.
Sin la felicidad, viviríamos en un mundo de tristeza, inseguridad, soledad y amargura, porque la felicidad nos puede brindar tantas cosas buenas, y aunque no siempre estemos bien, en todo momento tendremos a una persona a nuestro lado que nos hará ver las cosas buenas que tiene la vida, y nos contagiará de esa chispa que hace que cualquier situación mejore.